El paro en la UASLP sigue pese a destituciones, renuncias y expulsiones

Alumnos y alumnas de diversas Facultades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) decidieron tomar sus planteles a manera de solidaridad para exigir una respuesta directa a la presunta violación sexual cometida por tres sujetos contra una estudiante de tercer semestre de la Facultad de Derecho de la Máxima Casa de Estudios el pasado viernes 17 de octubre. No todas las facultades se encuentran en esta movilización, aunque se prevé que en las siguientes horas ocurra.

Por la madrugada circuló un mensaje de la presidenta de la Federación Universitaria Potosina (FUP) Daniela Jonguitud, llamando a la toma de planteles durante la mañana de este 21 de octubre. Sin embargo, no todos los planteles, realizaron un paro de actividades ya que instituciones como Agronomía y Economía empezaron el día con clases.

Incluso los trabajadores del Edificio Central pudieron entrar al turno de las 7:00 de la mañana, mientras que los estudiantes de Ciencias y del Instituto de Física, solamente están pasando al plantel para revisión de experimentos en laboratorios.

En la Facultad de Derecho, alrededor de 25 estudiantes que mantienen tomadas las instalaciones decidieron pernoctar ahí, hasta que se diera la destitución del director de la facultad, Germán Pedroza Gaitán, se expulsara a los agresores sexuales y se garantizara que habría represalias contra los alumnos de todas las facultades que han alzado la voz.

También solicitaron la destitución del representante de la FUP en la Facultad de Derecho, Marco Dorantes, ya que los hechos ocurrieron en su oficina bajo su responsabilidad.

Insisten en que se reconozca públicamente la violencia sistemática en contra de los alumnos, y el personal docente y administrativo “este paro representa algo sin precedentes en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, agradecemos a la Comunidad estudiantil, a la sociedad civil y a todas las personas que nos han apoyado con donativos”.

En el caso de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, en sus licenciaturas de Psicología, Psicopedagogía y Ciencias de la Información, declararon un paro de actividades académicas por lo que califican como una ola de denuncias de violación, acoso, hostigamiento y violencia de género ocurridas dentro de la comunidad universitaria.

Los y las estudiantes, hicieron público un posicionamiento en el que denuncian que los hechos no son casos aislados, sino parte de una violencia estructural e institucionalizada que, aseguran, ha sido por años minimizada, ignorada o encubierta por las propias autoridades universitarias.

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Entre las principales demandas, exigen justicia para todas las víctimas, así como sanción inmediata y pública a los agresores, sin importar su cargo o trayectoria. También solicitan acompañamiento integral con perspectiva de género, psicológico, jurídico y académico, además de garantías de no represalias para quienes denuncian o acompañan a las víctimas.

Uno de los puntos centrales de su exigencia, es la revisión y aplicación efectiva del Protocolo para la Atención de Violencias de Género de la universidad, cuya falta de operatividad, señalan, ha contribuido a la normalización de la violencia. Exigen que este instrumento cuente con mecanismos claros, accesibles y confiables para denunciar.

Plantean la implementación obligatoria de formación y sensibilización en perspectiva de género para todo el personal académico y administrativo, como parte de una transformación profunda de la cultura institucional.

“Hoy la clase es en la calle”; los estudiantes tomaron las principales avenidas de la capital
Desde las primeras horas de la mañana, decenas de estudiantes tomaron avenidas principales como Venustiano Carranza, Reforma, Cuauhtémoc, Benigno Arriaga, Tomasa Estévez, Zapata Nicolás, Mariano Ávila, La glorieta Bocanegra, la lateral de Salvador Nava y Niño Artillero hasta Himno Nacional en ambos sentidos, Manuel Nava y Salvador Nava y Mariano Jiménez.

En cada cruce se observaron cordones de seguridad hechos con cinta amarilla, pancartas con mensajes de protesta, vallas de plástico y una presencia constante de estudiantes que coreaban consignas: “La universidad no me cuida, me cuidan mis amigas”, “Estudiante, escucha: esta es tu lucha”, “No más agresores en las aulas”, eran algunas de las frases que se leían y escuchaban en distintos puntos del centro histórico.

La acción estudiantil, que se extendió desde la zona centro hasta otras zonas universitarias, ha generado un caos vial significativo. Varios accesos principales fueron cerrados, incluyendo intersecciones clave como Carranza con Uresti, Mariano Jiménez con Cuauhtémoc y Madero con Uresti. La Policía Vial ha estado informando en sus redes sociales tras los cierres de calles.

A lo largo de la movilización, estudiantes denunciaron no solo la violencia sexual, sino también la complicidad y omisión de las autoridades universitarias.

“Hoy la clase es en la calle, estamos enseñando dignidad”, gritaban las estudiantes. La protesta fue acompañada por mantas que advertían que los partidos políticos y agrupaciones externas no representan su movimiento.

“Los grupos estudiantiles, la Federación Universitaria Potosina, FUP y los partidos políticos se cuelgan de nuestra lucha, no nos representan”, denunciaron, dejando claro que esta es una acción autónoma y nacida desde la propia comunidad universitaria.

Entre el caos vehicular y la desesperación de muchos automovilistas atrapados en los bloqueos, las estudiantes insistían en que estas molestias no son comparables con el horror y la impunidad que enfrentan muchas mujeres dentro de la institución.

Las acciones de protesta, que comenzaron desde la tarde del día anterior, continuaron durante toda la jornada con la expectativa de extenderse a otros puntos clave de la ciudad. Se ha advertido sobre un posible cierre del distribuidor vial Benito Juárez de esta capital potosina, lo que podría generar un colapso en la circulación vial en gran parte de la capital potosina.

Algunas de las facultades de la UASLP informaron a través de sus redes sociales que permanecerán cerradas como parte del paro estudiantil derivado de este hecho.

Así, la Facultad de Medicina dio a conocer que “reconoce y respeta las expresiones del estudiantado que, de manera pacífica, busca promover el diálogo, la reflexión y la construcción de espacios seguros para todas y todos”, por lo cual las actividades académicas estarán suspendidas temporalmente en esta casa de estudios.

La Facultad de Contaduría y Administración (FCA) también informó sobre la suspensión de actividades este martes:

La Facultad de Enfermería y Nutrición informó que “este paro es una muestra de nuestra unión y firme postura ante la problemática, y también una oportunidad para reflexionar y fortalecer las acciones que conduzcan a una verdadera cultura de respeto y cero tolerancia”, por lo que se suspenderán las actividades académicas, administrativas y de investigación:

La Facultad de Ciencias Químicas dio a conocer la suspensión de actividades académicas, administrativas y de servicios al público:

Otras facultades no informaron a través de sus redes sociales sobre la suspensión de actividades, no obstante, su alumnado se sumó al paro de este martes, como la Facultad del Hábitat, Ciencias de la Información, Ciencias Sociales y Humanidades, Psicología y la propia Facultad de Derecho, que se mantiene cerrada.

A través de un comunicado de prensa, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, confirmó la destitución de la titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios, Magdalena González Vega; así como la dimisión del director de la Facultad de Derecho, Germán Federico Pedroza Gaitán.

Germán Federico Pedroza Gaitán, renunció a su cargo como Director de la Facultad de Derecho de la UASLP / Nahum Delgado / El Sol de San Luis
La Máxima Casa de Estudios detalló también que dos estudiantes de la Facultad de Derecho fueron expulsados “de forma definitiva por su participación en un caso de violencia de género.

El documento también indica que se giraron instrucciones para la revisión exhaustiva de los protocolos universitarios para su mejora y/o actualización.

La presidenta de la Federación Universitaria Potosina (FUP), Daniela Jonguitud Torres, se pronunció públicamente para fijar postura y aclarar versiones que han circulado en medios y redes sociales, entre sus menciones dice que su organismo estudiantil no encubre a nadie.

Calificó de positivas las medidas adoptadas recientemente en la Máxima Casa de Estudios, entre ellas la expulsión de dos estudiantes involucrados, la destitución de la titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios y la renuncia del director de la Facultad de Derecho. No obstante, consideró que aún hay mucho por hacer y reafirmó el compromiso de la FUP con las y los estudiantes.

Para ella, ha habido desinformación, particularmente sobre la supuesta pertenencia de uno de los implicados a la estructura de presidencia de la FUP. Aclaró que las personas involucradas en los hechos no formaban parte de su equipo directo “no por eso me deslindo del tema, como presidenta es mi deber apoyar la causa, pero es importante aclarar que no tenían relación con presidencia”, dijo.

Desde la federación se han tomado acciones concretas, como el acompañamiento a estudiantes en las manifestaciones, presencia en la fiscalía estatal y participación en los espacios de diálogo que se han abierto dentro de la Facultad de Derecho.

“Muchos dicen que no me han visto presente, pero no he querido figurar, por respeto al movimiento y para no politizarlo”, explicó.

Informó que están trabajando en la elaboración de un pliego petitorio unificado que recoja las demandas de todas las facultades “ahorita cada quien está haciendo su pliego por separado, pero necesitamos unión. Queremos recopilar todas las peticiones y entregarlas de manera formal”, apuntó.

Sobre la permanencia del paro universitario, la presidenta indicó que no hay una fecha definida para su conclusión y que éste continuará mientras no se garantice seguridad real para las y los estudiantes. Aprovechó para hacer un llamado a reforzar la vigilancia, instalar cámaras en espacios vulnerables y revisar los protocolos de atención.

Al ser cuestionada sobre si ha tenido contacto con la víctima, señaló que no se ha acercado directamente para no presionar ni invadir su proceso, pero aseguró que mantiene abierta la invitación al diálogo y al acompañamiento.

Reconoció que esta situación ha revelado que los casos de violencia no son exclusivos de una sola facultad “muchas estudiantes se nos han acercado a contar sus historias. Esto ya no es solo un tema de Derecho, es un problema estructural en toda la universidad”, subrayó.

Mantendrán movilizaciones hasta que se resuelvan casos de hostigamiento en otras facultades
Los estudiantes han advertido que no cesarán en su lucha hasta que se sancione con justicia a los responsables de los casos de hostigamiento y violencia sexual ocurridos en distintas facultades, particularmente tras la reciente violación de una alumna de Derecho.

Una alumna de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, indicó que en Psicología, Psicopedagogía y Ciencias de la Información realizaron este martes 21 de octubre un paro de actividades académicas y bloquearon diversos puntos estratégicos de la ciudad como parte de su jornada de protesta.

Explica que este paro no solo ocurre en solidaridad con la joven violentada en la Facultad de Derecho, sino también una exigencia para que se atiendan los múltiples casos pendientes en otras facultades. “La principal demanda es que se haga justicia para la compañera violada. No queremos suspensión para los agresores, queremos expulsión.

Exigimos que se resuelvan los casos que tenemos en Psicología, Humanidades y Ciencias de la Información, donde hay acosadores activos y las autoridades no han hecho nada”, denunció una de las voceras, quien pidió mantener el anonimato por seguridad.

Las estudiantes también denunciaron el encubrimiento por parte de algunos docentes y administrativos, quienes protegen a agresores por su trayectoria o por vínculos personales. Además, señalaron que las estructuras universitarias han sido ineficientes para brindar apoyo a las víctimas y garantizar procesos con perspectiva de género.

Al ser cuestionadas sobre el mensaje que desean enviar a la ciudadanía ante los bloqueos y las molestias en la vialidad, respondieron “pedimos comprensión. Esto puede pasarle a una hermana, a una amiga, a cualquier mujer. No estamos pidiendo nada fuera de lo común, solo justicia. Estamos hartas de estudiar con miedo en espacios que deberían ser seguros”.

En punto de las 11:30 de la mañana, las autoridades universitarias dialogaron con las y los estudiantes a las afueras de la Facultad de Derecho “Ponciano Arriaga Leija”, donde se desarrolló una mesa de diálogo abierta en la que se abordaron los temas relacionados con la atención institucional, las sanciones aplicadas y las medidas de prevención a implementar.

En la reunión participaron Urenda Queletzú Navarro, abogada general de la UASLP; Karla Pantoja Banda, titular del Órgano Interno de Control; y Federico Garza Herrera, secretario general de la institución.

Durante su intervención, la abogada general Urenda Queletzú Navarro reconoció que uno de los principales retos detectados es el desconocimiento y la falta de capacitación del personal universitario sobre los protocolos de prevención y atención de la violencia y el hostigamiento sexual.

“Hace falta informar, documentar e instruir al personal universitario sobre el protocolo de prevención de la violencia y el protocolo contra el hostigamiento sexual. No solo se trata de que estos hechos no se repitan, sino de erradicarlos completamente”

La funcionaria subrayó que la formación del personal administrativo, docente y directivo es una prioridad, pues en muchos casos la falta de conocimiento sobre los procedimientos ha derivado en omisiones institucionales.

“Uno de los compromisos para prevenir este tipo de situaciones es fortalecer la formación del personal que está al frente de las facultades y áreas universitarias, para garantizar una atención adecuada y sensible ante cualquier denuncia”, añadió.

Karla Pantoja Banda, titular del Órgano Interno de Control, enfatizó que las acciones de prevención deben ir acompañadas de campañas permanentes de sensibilización y reeducación, dirigidas a toda la comunidad universitaria.

“Tenemos un código de ética, pero no basta con conocerlo: se trata de vivirlo. Debemos fortalecer los valores institucionales y la cultura de la integridad, la legalidad y la ética en todos los niveles”, expresó.

Pantoja explicó que el órgano a su cargo trabaja en el rediseño y fortalecimiento de su estructura interna e informó que ya se creó una Unidad de Integridad y Ética encargada de promover una cultura de prevención y respeto a los derechos humanos dentro de la universidad.

Ambas funcionarias informaron que la Universidad ha compartido con la Fiscalía General del Estado (FGE) la información requerida para las investigaciones correspondientes, incluidos los registros de cámaras y demás documentación relacionada con los espacios donde ocurrieron los hechos.

Aseguraron que se ha actuado dentro del marco legal para establecer responsabilidades administrativas y penales, colaborando activamente con la fiscalía en el esclarecimiento del caso.

Karla Pantoja Banda, por su parte, explicó que desde el Órgano Interno de Control se inició de oficio una investigación para esclarecer posibles actos u omisiones por parte del funcionariado universitario.

Aclaró que, además de las destituciones ya realizadas, el procedimiento administrativo permanece abierto para determinar si existen más responsabilidades. Enfatizó que se trata de una labor técnica y objetiva con el fin de salvaguardar la integridad de la comunidad universitaria.

Durante el encuentro, algunas y algunos estudiantes cuestionaron la permanencia del rector Alejandro Zermeño Guerra, a quien señalaron como omiso durante su gestión como director de la Facultad de Medicina en el caso del feminicidio de la estudiante Samantha Jocelyn, ocurrido en 2016.

Ante esto, la abogada general explicó que desde el inicio de la actual administración, la rectoría estableció diálogo con la familia de la víctima y se impulsó un proceso de reparación integral.

“El rector instruyó mantener contacto con la familia para iniciar un proceso de reparación. Incluso se creó un mural en la zona universitaria, elaborado junto con estudiantes de Medicina, como uno de los primeros actos de reconocimiento y memoria”, indicó Navarro.

Las autoridades universitarias reafirmaron su compromiso de fortalecer los mecanismos de prevención, sanción y erradicación de la violencia de género, así como de garantizar que todos los integrantes de la comunidad universitaria conozcan y apliquen los protocolos existentes.

El diálogo con el estudiantado se mantendrá abierto mientras continúe el paro en la Facultad de Derecho “Ponciano Arriaga Leija”, en un esfuerzo por reconstruir la confianza institucional y asegurar que la UASLP sea un espacio libre de violencia.

“Si Zermeño no llega, aquí nos quedamos”, dijeron estudiantes de distintas facultades de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) quienes se concentraron la tarde de este martes 21 de octubre en las instalaciones del Edificio Central para exigir atención al caso de violación sexual de una estudiante en la Facultad de Derecho y además terminar con la inseguridad y violencia de género sistémica de la institución.

Los jóvenes fueron recibidos por el secretario general de la universidad, Federico Garza Herrera, quien informó que el rector Alejandro Javier Zermeño Guerra se encontraba en la Ciudad de México atendiendo un asunto institucional. La noticia provocó la molestia de la asamblea estudiantil y detonó abucheos hacia las autoridades presentes.

La protesta se extendió por el patio del edificio central y el segundo piso del inmueble, donde se veían agrupados los estudiantes que portaban pañoletas y cubrebocas, en su mayoría de color negro y morado. Desde esos puntos corearon consignas, mostraron pancartas y reiteraron que esta lucha “no tiene días, tiene años”, en alusión a una problemática estructural que, dijeron, atraviesa a la universidad.

Los estudiantes ofrecieron testimonios en los que relataron experiencias de acoso y violencia, tanto dentro de la universidad como en espacios públicos, y expresaron su indignación por la percepción de impunidad y protección a responsables. “No está sola”, “Alto al violador” y “La universidad no me cuida” fueron algunas de las consignas que repitieron los manifestantes.

“No es posible que podamos, incluso en la universidad, estar así de inseguras”, señaló una joven que participó en la concentración, y otra agregó: “¿Cómo vamos a estudiar seguras? No se puede”.

Las demandas centrales de los estudiantes incluyen la atención inmediata a la víctima, la destitución de responsables administrativos, entre ellos el rector, Alejandro Javier Zermeño Guerra, implicados en omisiones, la garantía de seguridad en los planteles y la instalación de medidas concretas de prevención como cámaras y protocolos operativos que eviten la repetición de agresiones.

También exigieron respuestas claras sobre los procesos sancionatorios y rechazaron lo que describieron como prácticas de encubrimiento entre autoridades y funcionarios.

“No vamos a soltar ninguna facultad hasta que el rector venga a darnos la cara y nos renuncie a todos”, gritaban los cientos de representantes estudiantiles.

Expresaron desconfianza hacia autoridades y consejeros a quienes acusan de no actuar con la diligencia necesaria frente a denuncias previas.

La movilización fue mayoritaria y contó con la participación de estudiantes de diversas carreras que, además de ocupar espacios en el edificio central, prevén mantener jornadas de protesta en sus facultades y en el propio edificio central.

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Redacción
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