Cacería furtiva amenaza a la fauna silvestre de la Huasteca potosina

La cacería furtiva continúa representando una amenaza para diversas especies de la Huasteca potosina, donde venados cola blanca, pecaríes, armadillos y felinos son algunas de las especies afectadas por estas prácticas.

Ena Buenfil, directora de Selva Téenek, señaló que personas provenientes principalmente de Ciudad Valles y de otras entidades acuden a la cordillera Téenek para cazar animales silvestres. Explicó que, aunque el venado es una de las principales especies buscadas, también se han documentado casos relacionados con armadillos, osos hormigueros y felinos.

La activista advirtió que no todos los ejemplares son cazados con fines de alimentación, pues algunas personas realizarían disparos por diversión bajo el argumento de practicar una actividad deportiva, lo que contribuye al deterioro de los ecosistemas de la región.

Uno de los casos más graves ocurrió en enero de 2025, cuando un jaguar fue localizado muerto en la cordillera Téenek. De acuerdo con la información proporcionada a la organización ambiental, el animal habría sido abatido por una persona de la zona bajo el argumento de que representaba una amenaza para su ganado.

Sin embargo, se señaló que el felino no habría atacado a los animales, por lo que Selva Téenek presentó una denuncia ante las autoridades. Posteriormente, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) acudió al lugar, entrevistó al presunto responsable, localizó el cuerpo del jaguar, que había sido enterrado, y realizó la necropsia correspondiente.

A más de un año del hecho, el caso continúa sin una resolución. Buenfil indicó que integrantes de la organización incluso fueron llamados a declarar en marzo de este año ante autoridades especializadas en delitos contra la biodiversidad, aunque lamentó la falta de resultados concretos.

La directora de Selva Téenek explicó que la cacería también tiene consecuencias indirectas para los grandes felinos, debido a que la disminución de especies que forman parte de su alimentación reduce la disponibilidad de presas y agrava las condiciones que enfrentan estos depredadores.

A la pérdida de fauna se suman otros factores como la reducción y fragmentación del hábitat, así como los incendios forestales, que afectan los ecosistemas donde habitan estas especies.

Buenfil también expresó preocupación por la presunta impunidad con la que algunos cazadores continuarían operando. Señaló que la organización ha recibido denuncias y fotografías de personas que supuestamente participan en actividades de cacería ilegal.

Asimismo, mencionó el caso de un hombre que habría sido señalado en varias ocasiones y cuyos presuntos vínculos con autoridades fueron referidos por un familiar. La activista aclaró que la organización no puede confirmar directamente esas relaciones, pero consideró preocupante que, pese a los señalamientos existentes, no se hayan registrado avances en su contra.

Otro punto de preocupación son las publicaciones realizadas en redes sociales, donde presuntamente algunos cazadores comparten fotografías y videos de animales abatidos e incluso obtienen ingresos mediante este contenido.

Ante esta situación, la organización ambiental hizo un llamado a las autoridades ambientales, ministeriales y de seguridad para atender las denuncias relacionadas con la cacería furtiva y reforzar las acciones para proteger a la fauna silvestre de la Huasteca potosina.

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Redacción
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