A 18 años de la inundación que marcó a Ciudad Valles y a la región Huasteca, se mantiene viva la memoria de uno de los desastres naturales más impactantes registrados en la zona.
El 9 de julio de 2008, las intensas lluvias provocadas por la Onda Tropical número 11 ocasionaron el desbordamiento del río Valles, generando afectaciones severas en diversas colonias. Desde temprana hora, habitantes de sectores como Praderas del Río y La Diana enfrentaron la creciente del agua, que rápidamente invadió calles y viviendas.
La emergencia se agravó debido a la falla en el sistema de alerta ubicado bajo el puente del tren en la colonia Santa Rosa, el cual no se activó, dejando a la población sin aviso oportuno ante el incremento del nivel del río.
Colonias como Juárez, Magisterial, Los Filtros y Tetuán resultaron inundadas, obligando a numerosas familias a abandonar sus hogares. Asimismo, instituciones educativas como la secundaria Pedro Antonio Santos sufrieron pérdidas significativas en equipo, archivos y material escolar.
El desastre también dejó víctimas mortales, entre ellas una mujer embarazada identificada como María del Carmen y otra persona de nombre Gustavo, quienes no lograron ponerse a salvo ante la fuerza del agua.
Ante la magnitud de los daños, el Gobierno del Estado declaró zona de desastre a once municipios de la Huasteca. El río Valles alcanzó un nivel histórico de 8.30 metros, una cifra sin precedentes en la región.
A casi dos décadas de distancia, este hecho permanece como un recordatorio de la vulnerabilidad ante fenómenos naturales y de la importancia de fortalecer los sistemas de prevención y respuesta ante emergencias.






