Centro para personas sordas en SLP impulsa inclusión con educación especializada y emprendimiento

El Centro Educativo para Sordos A.C., ubicado en el barrio de San Miguelito, en la capital potosina, se ha consolidado como un espacio dedicado a fortalecer la educación, la inclusión y la autonomía de personas sordas mediante un modelo especializado que combina la Lengua de Señas Mexicana (LSM), la logogenia y proyectos de emprendimiento.

A diferencia de otros planteles, esta institución atiende exclusivamente a la comunidad sorda. Desde hace cuatro años trabaja con una metodología enfocada en responder a las necesidades de comunicación de sus estudiantes, favoreciendo el aprendizaje de la lectura y la escritura, además del desarrollo de habilidades para una vida independiente.

El director del Centro, Oliver Sánchez, explicó que muchas personas sordas enfrentan barreras dentro del sistema educativo tradicional debido a la falta de estrategias inclusivas, lo que provoca rezago académico y limita sus oportunidades laborales. Por ello, destacó la importancia de contar con un modelo diseñado específicamente para esta población.

El proyecto comenzó con cinco estudiantes y, gracias a los resultados obtenidos, actualmente atiende a 41 alumnos e incluso cuenta con lista de espera.

Uno de los pilares de la enseñanza es la logogenia, un método que permite a las personas sordas desarrollar la comprensión del español escrito mediante ejercicios basados en la repetición, la observación y la escritura, sin recurrir inicialmente a la lengua de señas ni a la oralización. Posteriormente, este aprendizaje se complementa con la Lengua de Señas Mexicana, lo que fortalece el dominio de ambos sistemas de comunicación.

La docente Adriana Guadalupe Medellín Ríos explicó que los estudiantes reciben formación en español, matemáticas, logogenia y lengua de señas, además de actividades como origami, caligrafía, dibujo y ejercicios de atención. Señaló que esta metodología ha mostrado avances significativos en menor tiempo, incluso cuando ha sido aplicada con alumnos oyentes.

Entre los testimonios destaca el de Arlette, una estudiante de 22 años que ingresó al Centro en 2023. Compartió que anteriormente tuvo dificultades para aprender en otras instituciones, mientras que en este espacio logró adquirir conocimientos en áreas como matemáticas y expresó su deseo de convertirse en maestra para apoyar a nuevas generaciones de niñas y niños sordos.

Además del ámbito académico, el Centro fomenta el emprendimiento como una herramienta para fortalecer la independencia económica de sus estudiantes. A través de distintos proyectos elaboran alimentos como tortillas de maíz azul, gorditas, sopes, empanadas, galletas, pizzas y desayunos con servicio a domicilio, lo que les permite aprender sobre administración, inventarios, trabajo en equipo y atención al cliente, al tiempo que generan ingresos propios.

Finalmente, integrantes de la institución señalaron la importancia de que las autoridades continúen impulsando acciones que den mayor visibilidad a la comunidad sorda. Entre sus propuestas destaca la creación de un símbolo que represente específicamente a las personas con discapacidad auditiva, al considerar que el pictograma tradicional de una persona en silla de ruedas no refleja su realidad.

Compartir
Redacción
Redacción