El modelo educativo permitió acercar la enseñanza secundaria a estudiantes de zonas rurales y comunidades alejadas
Las Telesecundarias de San Luis Potosí cumplen 45 años de contribuir al desarrollo educativo de niñas, niños y adolescentes, principalmente en comunidades rurales donde durante décadas existieron dificultades para continuar con los estudios de nivel secundaria.
El modelo surgió hace cuatro décadas y media durante la administración del entonces gobernador Carlos Jonguitud Barrios, con el propósito de ampliar el acceso a la educación en localidades alejadas de los principales centros urbanos.
Durante sus primeros años, docentes y comunidades enfrentaron importantes carencias, entre ellas la falta de aulas, mobiliario y materiales educativos. Ante estas condiciones, madres y padres de familia, habitantes y profesores participaron en distintas actividades para reunir recursos y habilitar espacios donde pudieran impartirse las clases.
Rifas, kermeses, bailes y otras actividades comunitarias permitieron construir aulas rústicas y espacios provisionales para atender a los estudiantes, en un esfuerzo conjunto que fortaleció el vínculo entre las escuelas y las comunidades.
Los primeros docentes también tuvieron que enfrentar dificultades para trasladar libros, materiales y otros recursos desde la capital del estado hacia las localidades donde trabajaban. Pese a ello, mantuvieron su compromiso con la enseñanza y contribuyeron a formar a varias generaciones de jóvenes potosinos.
Con el paso de los años, las Telesecundarias han evolucionado para responder a las nuevas necesidades educativas. La preparación constante del personal docente, mediante diplomados, maestrías y doctorados, ha contribuido al fortalecimiento del modelo y al desempeño académico de sus estudiantes.
A 45 años de su creación, este sistema continúa representando una alternativa fundamental para garantizar el acceso a la educación secundaria en comunidades rurales y alejadas de San Luis Potosí.
La trayectoria de las Telesecundarias también reconoce el esfuerzo de docentes, estudiantes, familias y habitantes de las comunidades que, a lo largo de las décadas, han contribuido a mantener vigente este modelo educativo.
Su historia se mantiene ligada al desarrollo social de diversas localidades potosinas, donde la educación secundaria se convirtió en una herramienta para ampliar oportunidades y mejorar las condiciones de vida de nuevas generaciones.






