La Selección Nacional de México ha lanzado una advertencia definitiva que ha sacudido los cimientos de la Liga MX. A través de un comunicado oficial emitido este miércoles, la dirección de selecciones nacionales estableció un ultimátum inapelable: cualquier jugador convocado que no se presente en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) antes de las 20:00 horas de hoy, será dado de baja automáticamente de la lista para el Mundial 2026.
El conflicto: Selección vs. Clubes
La medida llega en un momento de máxima tensión, ya que varios de los futbolistas citados por Javier “Vasco” Aguirre se encuentran en medio de compromisos cruciales con sus equipos. El foco de la controversia está en los jugadores del Toluca y Chivas, quienes enfrentan las fases finales de la Liguilla y las semifinales de la Concachampions.
Nombres como Alexis Vega, Jesús Gallardo y Roberto “Piojo” Alvarado están en el ojo del huracán. El deseo de los clubes por retener a sus figuras para los partidos de eliminación directa choca de frente con el plan de trabajo de Aguirre, quien exige una concentración total de 36 días previos al partido inaugural del 11 de junio.
Medidas de emergencia en la Liga MX
Para mitigar el impacto deportivo en los clubes que pierden a sus seleccionados, la Liga MX ha implementado una regla excepcional: se permitirá alinear hasta 9 jugadores extranjeros (NFM) de forma simultánea durante la Liguilla. Con esta concesión administrativa, la FMF considera que no existen excusas para retrasar el reporte de los jugadores locales.
Concentración blindada
El cuerpo técnico nacional ha sido enfático en que la disciplina y el tiempo de trabajo no son negociables. El grupo de 12 jugadores que militan en el fútbol mexicano, entre los que destacan Raúl Rangel, Israel Reyes y Luis Romo, tiene el reloj en contra. De no cruzar las puertas del CAR este miércoles, el sueño mundialista terminará para ellos antes de que ruede el balón.
La Selección Mexicana busca evitar las distracciones y garantizar que el grupo llegue con la máxima cohesión posible al torneo más importante de su historia reciente, dejando claro que, bajo el mando de Aguirre, la institución nacional está por encima de cualquier interés particular.






